Sobre el trabajo

Trabajo en la creación de piezas originales donde la materia, la escala y el equilibrio son fundamentales. Las obras están pensadas para convivir con el espacio, aportando presencia y calma sin imponerse.

La práctica se basa en una construcción progresiva. Las piezas se desarrollan a través de capas y decisiones sucesivas, atendiendo al comportamiento de los materiales y a cómo estos se organizan y se sostienen en el tiempo. La forma final no se impone desde el inicio, sino que se consolida a medida que la obra avanza.

El mortero de cal define la estructura y genera densidades, relieves y tensiones que forman parte del lenguaje de la obra. La acuarela y el acrílico introducen ligereza y transición, estableciendo un equilibrio entre lo rugoso y lo fluido. El color aparece como un lenguaje ya interiorizado, procedente de una etapa anterior ligada a la acuarela, y acompaña la materia sin competir con ella.

Las obras no buscan un impacto inmediato ni una lectura única. Funcionan desde la permanencia, desde una presencia medida que se integra en el espacio y lo acompaña. Son piezas pensadas para ser habitadas visualmente, no para imponerse.

Este proyecto se desarrolla de forma paralela a una actividad profesional científica, especializada en la microestructura de materiales y ajena al ámbito artístico. Esa distancia permite mantener una relación libre y exigente con la creación, centrada en el proceso, el tiempo y la solidez de cada pieza.